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A ello contribuyó el aumento de la población procedente del Norte y Este de Europa, fundamentalmente, a la que se le ofrecieron, condiciones muy ventajosas, otros horizontes en los que iniciar una nueva vida, gracias a las leyes federales que facilitaban la adquisición de tierras. La aplicación de las revoluciones en el transporte, agricultura e industria coadyuvo para que la expansión fuera un éxito. el continuo avance de la frontera, desde el Mississippi hacia el Oeste, no terminara hasta que se alcance el océano Pácifico. Este continuo trasiego, que tuvo su boom a partir de la segunda mitad del siglo XIX, es lo que se había bautizado como la conquista del Oeste y que en la historia de Estados Unidos ocupa un sitio muy especial. Avance blanco que, naturalmente, se hizo en decrimento de los pobladores autóctonos norteamericanos, los indios, incapaces de hacer frente al poder númerico y tegnológico de los nuevos pobladores del continente. EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN.
Otras vias seguirian el rastro de puestos y fuertes de las compañias peleteras que ya venían manteniendo un fructífero comercio con los indios y tramperos desde mucho antes de la expansión colonial. Huyendo de la guerra y de las miserias de Europa, desde 1815 empezaron a arribar a Estados Unidos miles de inmigrantes, en una proporción que no haría más que multiplicarse en los años posteriores. Entre este año y 1860 se calculaban que llegarían unos cinco millones de europeos. Éstos exigieron de la La Homestead Act o Ley de Excepción al embargo (1862) concedía a los colonos 65 hectáreas de tierra pública si residían en ellas durante cinco años, y se aplico sobre todo en las Grandes Praderas. El avance de la frontera se hizo lentamente, de generación en generación. Poco a poco, el Oeste sustituyó al Este en la producción de ganado y cereales, siendo fundamental en este último apartado la aparición del arado de acero de John Deere (1834), que facilitó la roturación de tierras antes difíciles de trabajar.
En la conquista del Oeste se dieron, por tanto, varios factores: deseos de prosperar afán romántico de aventuras, conciencia de superioridad y derecho moral sobre antiguos pobladores y una especial protección del Gobierno para los asentamientos; y , finalmente el ideal de propagar la democracia, la religión cristiana y de afianzar el poder del Gobierno. Entre 1803 y 1850, Estados Unidos había triplicado su territorio. A mediados del siglo ya contaba con más de veinte millones de habitantes, sin contar la población autóctona . El país estaba listo para la conquista definitiva del Oeste. Isabel Valcárcel Compra todos tus Westerns en DVD con el precio mínimo garantizado © Copyright cineclasico.com
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