Comedia - Harold Lloyd
HAROLD LLOYD, EL TERCER GRANDE    BIOGRFÏA   LARGOS Y CORTOS

El tercero de los grandes payasos del cine mudo, y el segundo mejor de todos ellos , es Harold Lloyd (1893-1971). En aquellas fechas, tanto él como Keaton acordaron y aceptaron, al menos cara al público, la opinión general de que ellos estaban un peldaño por debajo de Chaplin, aun cuando Lloyd encabezaba a los demás en la taquilla. Chaplin era único, imitado tan sólo por vocingleros que le copiaban, mientras que los otros dos cómicos de películas de dos rollos se intercambiaban mutuamente sus experiencias.

La fascinación de Lloyd por las películas fue uno de los factores que contribuyeron a la obtención de su éxito. Se hizo extra de cine antes de cumplir veinte años, recibiendo una invitación de Hal Roach (nacido en el 1892) para unírsele cuando éste último, un antiguo vaquero de la Universal, fundó su propia compañía. Roach emuló a Sennett: Lloyd era una estrella pródiga en recursos cómicos (gags), intentando rivalizar con los demás payasos que llevaban atuendos graciosos , trabajando duro y con mucho entusiasmo, pero con pocos resultados positivos. Mientras otros quedaban en la cuneta, o pasaban a ocupar puestos secundarios, Lloyd seguía presionando , cambiando de personajes y caracterizaciones; así pasaba de ser Willie Work a Lonesome Luke y luego a Winkle, cuyas gafas y suave apariencia desmentían su habilidad para poder burlarse de la autoridad y burlar a las personas que le rodeaban.

Después de cierto tiempo dejó de utilizar el nombre que usaba, el sombrero de copa dio paso al sombrero de paja, y a medida que el personaje se iba transformando, se convirtió en alguien respetable, el Galahad del grupo de universitarios, luchando contra la adversidad y conquistando a la chica protagonista. Al carecer de la mordacidad de Chaplin en sus mejores papeles, sólo pudo superar a sus demás rivales gracias al consumado poder inventivo de sus gags, todo un reto para Keaton, quien comenzaba con sus películas de dos rollos mientras Lloyd se iniciaba ya en los largometrajes. Keaton, al escapar de los pieles rojas en The paleface, estaba emulando a Lloyd en Take a chance escapando de sus guardianes carcelarios, mientras lloyd aprendía de Keaton cómo profundizar las situaciones comprometidas hasta llegar al desastre. Ambos estaban poseídos por una profunda fantasía interior, aun cuando quizá Lloyd fuera sólo el prototipo del norteamericano medio.

La falta del sonoro fue el factor desencadenante para la aparición de los humoristas del cine desde Max Linder en adelante. Si las películas hubieran sido habladas desde el principio, su actuación física quizá todavía hubiera estado limitada a lo que era posible hacer detrás del arco del proscenio. Pero el hecho de que Lloyd merezca situarse junto a Keaton es algo realmente obvio cuando nos damos cuenta de que Chaplin estaba dando los toques finales a su ostentosa producción visual Gold rush, mientras ellos ofrecían al público las escenas de mágico efecto perseguidor de sus películas Girl shy y Sherlock Junior.

Lloyd y los films de tres rollos
Precisamente fue la respuesta del público la que sirvió para estimular a Roach para añadir un tercer rollo a los films de Lloyd, algo que hasta entonces sólo Chaplin se había atrevido a hacer . De los numerosos comediantes de la época, sólo ellos, y Linder , Arbukle , Keaton y más tarde Harry Langdon, llevaron a cabo esta etapa de transición hacia películas más largas . Pero con su última producción en tres rollos, Never weaken ( La caza del zorro, 1921), Lloyd tuvo las habituales dificultades para poder mantener el interés en un solo tema, por lo que usó tres gags prolongados por separado: empleó un contorsionista del circo para atraer a los presuntos posibles clientes de un osteópata; intentó suicidarse porque pensaba que su chica estaba planeando casarse con otro; y quedó atrapado en lugar elevado de un edificio en construcción. En los dos primeros gags actuó de una forma artificiosa y mecánica, pero la escena atrapado en el edificio en construcción, le convirtió en inmortal .

Algunos de sus gags de los cortometrajes volvieron a aparecer en sus películas largas. La acabada y fina variedad de sus situaciones cumbres constituyen una de las razones por la que los públicos le adoraban. En A sailor- made man ( Marinero de agua dulce, 1921) Harold interpreta el papel de un hombre rico que juega a ser marinero y que encuentra el valor suficiente para pelear contra un jeque , y en Granma´s boy ( El mimado de la abuelita, 1922), una parodia de Tol´able David, representa el papel de un tímido joven pueblerino que se arma de valor para poder luchar contra un duro rival. Tratando acerca de esta última producción en el ensayo " Las mejores películas de los años 1922-23" Robert E. Sherwood apuntó que Lloyd " construía cada escena con tanta meticulosidad como si se tratara de los mecanismos principales de un reloj….No hay nada que pueda dejar al azar en sus métodos; se preocupa acerca de cada episodio y situación en particular , trabajándola primero en su cabeza para llevarla después a la práctica . Tenía una visión extremadamente clara y un agudo sentido de lo risible; sabía por instinto lo que resultaría naturalmente gracioso y lo que podría parecer como algo simplemente forzado".

Entre sus colaboradores estaban San Taylor y Fred Newmeyer, quienes, bien solos o juntos, dirigieron todas sus películas hasta el año 1926. Los dos últimos films del cine mudo fueron dirigidos por Ted Wilde. Un reducido número de escritores y de humoristas, incluyendo a Clyde Burckman, tenían algo en común: la idea de cambiar tanto la fórmula cómica como la misma película si los públicos que presenciaban sus preestrenos no reaccionaban favorablemente. Esto ocurrió, por ejemplo, con The freshman: Lloyd volvió al plató para perder sus pantalones , ya que el público no se había reído con una chaqueta que se desintegraba y esperaba fuera un nuevo gag. De forma diferente a Keaton, Lloyd era un astuto hombre de negocios, y tras separarse amigablemente de Roach, dejó la Pathé por un acuerdo muchísimo más ventajoso con la Paramount, que le garantizaba una completa y total autonomía.

Ese Lloyd que está en escena, como observó James Agee, es "gracioso desde dentro", motivo por el cual sus acrobacias en aquel rascacielos de Safety last (El hombre mosca, 1923) funcionaban tan bien. Esta secuencia es preciso verla dentro de su contexto fílmico (nunca en una secuencia independiente), puesto que hay que conocer las razones que tuvo el actor para trepar, que son puramente accidentales , aun cuando con toda seguridad lo hubiera hecho para complacer a la chica. Este tipo de comedias excitantes era peligroso, pero no tanto como podía parecer, una vez que el equipo había elegido el lugar donde rodar.

Entonces, resultaba posible construir una parte "segura" en el edificio "peligroso" contando con el mismo panorama debajo. Lloyd utilizaba a un doble para las tomas de lejos, un hecho que no se reveló hasta después de su muerte, y además, empleaba un cinturón de seguridad. Por otro lado, había unas espaciosas plataformas justo fuera del campo visual de la cámara. Sin embargo, podemos aún disfrutar cuando pensamos en su tarea hercúlea, ya que trabajaba con una mano que tenía el pulgar y el índice postizos, debido a un accidente, y " nos llevaba algún tiempo , más de un mes, el poder rodar algunas de estas secuencias, porque sólo podíamos trabajar entre las once de la mañana y la una de la tarde, ya que de otra forma se hubieran podido apreciar las sombras sobre el pavimento de la calle y no encajarían bien con el resto de las escenas".

 

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